Dr. Javier González | Traumatólogo Rodilla Infantil y Adolescente

Tratamiento Quirúrgico de Menisco Discoideo en Niños

Consulta especializada en rodilla infantil y adolescente, con un enfoque integral para acompañar a pacientes y familias con confianza y claridad.

El tratamiento quirúrgico del menisco discoideo se realiza para corregir una variación anatómica del menisco, en la que este es más ancho o de forma irregular, afectando principalmente a la rodilla lateral. Esta condición puede provocar dolor, chasquidos, bloqueos articulares o sensación de inestabilidad, y es más frecuente en niños y adolescentes, aunque también puede presentarse en adultos. No todos los meniscos discoideos requieren cirugía; muchos son asintomáticos y se controlan de manera conservadora.

¿Cómo es el tratamiento quirúrgico del menisco discoideo?

La cirugía se aplica cuando el menisco discoideo genera dolor persistente, limitación de movimiento, episodios de atrapamiento o bloqueos, inflamación recurrente o riesgo de lesiones asociadas. El objetivo es preservar la mayor cantidad posible de tejido meniscal para mantener la función de la rodilla y prevenir problemas a largo plazo, como artrosis precoz.

El procedimiento se realiza generalmente de forma artroscópica, utilizando pequeñas incisiones y una cámara para guiar la intervención. Según el caso, se puede realizar una meniscectomía parcial, eliminando solo la parte central del menisco anormal, o una remodelación para devolverle una forma más anatómica y funcional. En ocasiones, se combinan técnicas de sutura meniscal para reparar fragmentos lesionados y mantener la estabilidad de la articulación.

¿Cómo es la recuperación del tratamiento quirúrgico del menisco discoideo?

La recuperación postoperatoria es progresiva y comienza con control del dolor, manejo de la inflamación y ejercicios de movilidad temprana para evitar rigidez. La fisioterapia posterior se centra en fortalecer los músculos que rodean la rodilla, recuperar la estabilidad y restaurar la función completa de la articulación. La reincorporación a actividades normales y deportivas varía según la edad, el tipo de cirugía y la adherencia al plan de rehabilitación, pero en general se alcanza entre 6 y 12 semanas tras la intervención, con seguimiento cercano para asegurar una recuperación segura.

El tratamiento quirúrgico del menisco discoideo con un enfoque personalizado permite aliviar síntomas, prevenir complicaciones futuras y mantener la función de la rodilla, garantizando que los pacientes puedan retomar sus actividades diarias y deportivas con confianza y seguridad.